A veces me pregunto por qué escribo. Nunca lo he tenido demasiado claro, pero cuando el vaso se llena demasiado es un buen método para vaciarlo. Sé de gente que tiene pequeñas manías para escribir, a una hora, un lugar concreto… A mi me da igual, tan solo dame un medio para hacerlo. Puede que mi escritura se base en el frenetismo, pero a veces solo quiero hacer volar el lápiz sobre un folio.
El papel o incluso el ordenador sirve para poner las ideas en orden, o por lo menos darte cuenta que tu cabeza tiene un orden, ya que a veces me pregunto si me estaré volviendo loca, ya que no consigo encontrar el inicio de lo que pienso.
Pero en estos años me he dado cuenta de que no estoy sola en mi locura, de que lo que siento está en los márgenes de la cordura, o al menos eso creo.
He conocido a gente en el mismo escalón de locura en el que me encuentro, y he conseguido ser yo misma, o no, la verdad no tengo ni idea, pero en esos momentos me siento libre, me siento completa.
Creo que la gente con la que nos relacionamos hace que seamos quienes somos, y yo quiero ser yo misma, por eso tengo que estar con la gente que me hace serlo.
Pero, aunque suene pretencioso, no todo es brillante, hay oscuridad en las esquinas. Y cuando el cielo se vuelve más gris que de costumbre, las sombras nos inundan, pero en esos momentos, en los cuales casi nadie me ha visto y en los cuales solo puedo recurrir a un pilar de mi vida, en esos momentos sigo siendo yo.
Me gustaría ser siendo yo durante toda mi vida, por eso necesito a alguien que me recuerde como soy en realidad, para que no pierda mi esencia.
Espero ser siendo yo a pesar de las piedras que encuentre por el camino, a pesar de los días nublados, a pesar de las gotas de lluvia que amenacen en caer de mis ojos. Me gustaría seguir teniendo a quien me sostiene hoy por hoy y me de palabras de animo. Porque admito que no estoy bien del todo, y creo que me va a hacer falta que de vez en cuando me recuerde que no soy tan poco como creo, o como el espejo me hace verme. Por eso admito que para ser fuerte necesito a alguien como tu que lo es todavía más.
El papel o incluso el ordenador sirve para poner las ideas en orden, o por lo menos darte cuenta que tu cabeza tiene un orden, ya que a veces me pregunto si me estaré volviendo loca, ya que no consigo encontrar el inicio de lo que pienso.
Pero en estos años me he dado cuenta de que no estoy sola en mi locura, de que lo que siento está en los márgenes de la cordura, o al menos eso creo.
He conocido a gente en el mismo escalón de locura en el que me encuentro, y he conseguido ser yo misma, o no, la verdad no tengo ni idea, pero en esos momentos me siento libre, me siento completa.
Creo que la gente con la que nos relacionamos hace que seamos quienes somos, y yo quiero ser yo misma, por eso tengo que estar con la gente que me hace serlo.
Pero, aunque suene pretencioso, no todo es brillante, hay oscuridad en las esquinas. Y cuando el cielo se vuelve más gris que de costumbre, las sombras nos inundan, pero en esos momentos, en los cuales casi nadie me ha visto y en los cuales solo puedo recurrir a un pilar de mi vida, en esos momentos sigo siendo yo.
Me gustaría ser siendo yo durante toda mi vida, por eso necesito a alguien que me recuerde como soy en realidad, para que no pierda mi esencia.
Espero ser siendo yo a pesar de las piedras que encuentre por el camino, a pesar de los días nublados, a pesar de las gotas de lluvia que amenacen en caer de mis ojos. Me gustaría seguir teniendo a quien me sostiene hoy por hoy y me de palabras de animo. Porque admito que no estoy bien del todo, y creo que me va a hacer falta que de vez en cuando me recuerde que no soy tan poco como creo, o como el espejo me hace verme. Por eso admito que para ser fuerte necesito a alguien como tu que lo es todavía más.
Quiero ser y seguir siendo a tu lado.
Gracias por adelantado, por el camino que nos queda..