Bueno, y aquí estamos, en lo que va a ser el principio del fin o mejor dicho: el final antes de empezar el resto de nuestra vidas. Puede que todo esto te parezca la carta más ñoña que has visto nunca, pero que quieres que diga, hoy estoy sentimental, y necesito que alguien, esté donde esté, me escuche, y tu estas aquí, y espero que me escuches, bueno por lo menos que leas esto.
Sé, que, ni tu ni yo somos las personas más positivas de este mundo, y por eso me pregunto una y tantas veces que cojones hacemos aquí, me pregunto que si de verdad servimos para algo, o si solo estamos de adorno.
A veces pienso en toda esa gente que cree que es irremplazable y siento pena por ellos, ya que no se han llegado a dar cuenta de que nadie es irremplazable, aunque hay gente que cuando se va es complicado llenar el vacío que ha dejado. Siento pena también por toda la gente que para subir a la cima, a lo más alto, aplasta y pisotea a quien haga falta, sin importarles a quien o como hagan daño; seguro que a ellos no les dijeron como a mi, que la vida pone en su lugar a cada persona; aunque ya sabes que no creo en el karma ni todo eso, pero aquí casi siempre, quien la hace la paga, por mucho tiempo que pase, al final siempre la pagan.Me dan lástima las personas que tienen a gente que les quiere, lo dan por sentado y cuando lo pierden, solo se dan cuenta cuando ya no les queda nada. Conozco a muchísima gente así, y enserio, me dan lastima, porque no tienen ni idea de lo distinta que es la vida si la miras con ojos diferentes.
Yo lo tenía todo, bueno, en ese momento todo a lo que aspiraba, no era algo perfecto pero era más de lo que imaginaba.
Pero un día algo cambió, y ese pequeño cambio fue como una gran cadena, que me ha llevado a aquí y a ahora. Ese día me di cuenta de que no era feliz, mi vida era simplemente ordinaria y convencional. Y yo no quería una vida así. No creo que tengamos que aguantar la ordinariez ni la simplicidad, no creo que merezcamos eso; podemos aspirar a más.
Así que no, no me conformé y intente mejorar, mejorar mi vida, porque solo nosotros podemos cambiar aquello que no nos gusta, nadie va a venir a hacerlo por nosotros.Yo no quería estar con alguien por el simple hecho de estarlo, y prefería estar en casa en vez de estar con personas monótonas teniendo conversaciones banales, me negaba.
Y aquí sigo, intentando cambiar cada cosa que no me gusta. Pienso que por eso soy tan exigente, y tan inconformista. Pero a la vez veo cosas que la otra gente no se para a ver. Me gusta quedarme sentada mirando a la nada y vaciando mi mente de vez en cuando, pero también me gusta agobiarme con un exceso de trabajo. Me gusta quedarme sentada en el suelo leyendo algún libro, mientras el frío poco a poco se apodera de mí. Me gustan las duchas interminables y con exceso de vapor. Me gusta la música, a todas horas, más alta o menos, me siento bien cuando lo hago. Me gusta bailar sola en casa, una canción detrás de otra, ni siquiera con tiempo de pensar. Me gusta escribir como lo estoy haciendo. Me gusta reír por las cosas más tontas. Me gusta ayudar a la gente que quiero, me gusta hacer que se sientan mejor, darles fuerza para continuar, o pararme con ellos a que cojan aire.
Y por eso, estoy aquí, para que comprendas que aunque no seamos los mejores en cada cosa que hagamos, siempre, tenemos que intentar subir otro escalón por pequeño que sea, y me voy a mantener aquí para ayudarte a coger impulso, y levantarte cuando te caigas.
Porque aunque no lo sepas, haces cosas muy grandes; a mi me has echo ver cosas que hasta ahora nunca me hubiera parado a mirar. Porque los pequeños gestos pueden cambiar vidas, y tu lo estas haciendo.
Espero que comprendas y que sepas que esto no suelo decirlo a menudo, pero sentía la necesidad de desahogarme, y espero que sigas ahí todavía, y te lo agradezco; te agradezco que existas. Eres increíble.